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jueves, 11 de julio de 2013

Ministro Ramírez descarta que asilo a Snowden perturbe mercado petrolero venezolano




El ministro para Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, desestimó este miércoles que un eventual asilo en el país del ex agente de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos), Edward Snowden, pudiera afectar el mercado petrolero.

"No hay manera de que esto nos afecte. Nosotros también hacemos nuestras inteligencias y sabemos dónde estamos parados y vamos avanzando", expresó en un encuentro con los medios de comunicación en Caracas.

Al respecto, el también Presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) destacó que esta empresa "ha sido el centro de las labores de inteligencia del gobierno norteamericano".

"Eso lo hemos venido denunciando desde hace tiempo, no sólo en espionaje, sino también en atentado contra la estabilidad de la estatal, por eso hemos desarrollado la fortaleza de poder mantener nuestra industria alejada de esas provocaciones, que al final constituyen agresiones contra todo el país", afirmó

Se refirió a las pretensiones de Washington de ser un gobierno mundial, que se propone "imponer sus preceptos y mecanismos más allá de sus fronteras, y el tema que ha denunciado por Snowden es un elemento más".

El pasado martes, el canciller Elías Jaua aseguró que ante un posible asilo al ex agente de la CIA, Venezuela actuará de acuerdo con lo establecido en la legalidad internacional.

"Nosotros vamos a actuar como lo ha dicho el presidente Nicolás Maduro: de acuerdo a la legalidad internacional y a nuestros principios. Venezuela tiene una tradición de cobijo a los perseguidos políticos del mundo y no vamos a aceptar presión de nadie. Actuaremos porque estamos obligados por el derecho internacional a prestar auxilio a quien así lo solicite, porque somos una nación soberana", explicó en entrevista concedida a Telesur.

AVN / 11 de julio de 2013

¿Por qué Chomsky desconfía de internet?

http://www.patriagrande.com.ve/temas/ciencia-y-tecnologia/%C2%BFpor-que-chomsky-desconfia-de-internet/
El académico que revolucionó la lingüística y ha escrito más de cien libros reconoce que la red puede ser valiosa y él mismo la usa todo el tiempo, pero desmitifica su impacto y se pregunta sobre sus consecuencias
El telégrafo y las bibliotecas públicas tuvieron un impacto mucho mayor en las comunicaciones y el acceso a la información que internet.
Eso le dijo a BBC Mundo Noam Chomsky desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), el mismo lugar donde en 1962 el informático John Carl Robnett Licklider concibió por primera vez la idea de una red global.
Activista político y ácido crítico del poder, Chomsky cree que las revelaciones del exanalista de inteligencia Edward Snowden sobre el espionaje en Estados Unidos son una prueba de que los gobiernos pueden aliarse con las grandes corporaciones para usar la red contra los ciudadanos.
Considera, además, que los lentes de Google son “orwellianos y ridículos” y que internet puede aislar y radicalizar a las personas.
El académico que revolucionó la lingüística y ha escrito más de cien libros reconoce que la red puede ser valiosa y él mismo la usa todo el tiempo, pero desde su oficina en Cambridge, Estados Unidos, desmitifica su impacto y se pregunta sobre sus consecuencias.

Internet vs. telégrafo

“Internet representa un cambio, pero ha habido cambios mayores cuando uno mira el último siglo y medio”.
“La transición entre la comunicación que permitía la navegación a vela y la que permitió el telégrafo fue mucho mayor que la que generan las diferencias entre el correo tradicional e internet”.
“Hace 150 años si mandabas una carta a Inglaterra, la respuesta podía demorar unos dos meses, porque viajaría en barco, y quizás ni siquiera llegaría a su destino”.
“Cuando surgió el telégrafo la comunicación se volvió prácticamente instantánea, y ahora que tenemos internet es sólo un poco más rápida”.

Internet vs. bibliotecas

“Hace un siglo, cuando se instalaron bibliotecas públicas en la mayoría de las ciudades estadounidenses, la disponibilidad de información y el incremento en la riqueza cultural fue ampliamente mayor que el que genera internet”.
“Ahora no tienes que cruzar la calle para ir a la biblioteca, puedes tener acceso a información en tu propio living, pero la información ya estaba allí, cruzando la calle”.
“La diferencia entre internet y una biblioteca es más pequeña que la diferencia entre la ausencia de una biblioteca y una biblioteca… En la biblioteca además al menos puedes confiar en que el material tendrá cierto valor porque pasó por cierto proceso de evaluación”.
“Internet es una suma de ideas azarosas y es difícil distinguir entre lo que alguien pensó mientras cruzaba la calle y lo que otro estudió en profundidad”.

¿Más unidos o más separados?

“Caminar hablando por teléfono es una forma de mantenerse en contacto con otros, pero, ¿es un paso adelante o un paso hacia atrás?”
“Yo creo que probablemente sea un paso hacia atrás, porque está separando a la gente, construyendo relaciones superficiales”.
“En vez de hablar con las personas cara a cara, de conocerlas a través de la interacción, hay una especie de carácter casual de esta cultura en desarrollo”.
“Conozco adolescentes que creen que tienen cientos de amigos, cuando en realidad están muy aislados”.
“Cuando escriben en Facebook que mañana tienen un examen, alguien les responde ‘espero que te vaya bien’ y conciben eso como amistad”.
“Todavía no he visto ningún estudio, pero pienso que la nueva tecnología está aislando a las personas en un grado importante, está separándolas unas de otras”.

¿Más o menos abiertos de mente?

“Internet entrega acceso instantáneo a todo tipo de ideas, opiniones, perspectivas, información. ¿Eso ha ampliado nuestras perspectivas o las ha hecho más estrechas?”
“Yo creo que ambas. Para algunos las ha ampliado. Si sabes lo que estás buscando y tienes un sentido razonable de cómo proceder, internet puede ampliar tus perspectivas”.
“Pero si te aproximas a internet de manera desinformada, el efecto puede ser el opuesto”.
“La mayoría usa internet como entretenimiento, diversión. Pero de la minoría que la usa para adquirir información, lo que se puede ver es que las personas localizan muy rápidamente sus sitios favoritos y los visitan porque refuerzan sus propias ideas”.
“Entonces te vuelves adicto a esos sitios, que te dicen lo que estás pensando y no miras otros”.
“Eso tiene un efecto de auto reforzamiento; el sitio se vuelve más extremista, y tú te vuelves más extremista y te separas más de los demás”.

Sin secretos

“Sólo por propósitos comerciales, Google, Amazon y el resto están coleccionando enormes cantidades de información de las personas; información que yo creo que no deberían tener”.
“Rastrean tus hábitos, tus compras, tu comportamiento, lo que haces y están tratando de controlarte dirigiéndote en determinadas direcciones”.

¿Una tecnología neutra?

“Cuando los medios para hacer algo están disponibles y son fáciles de acceder, son tentadores y la gente, especialmente la más joven, tiende a usarlos”.
“Internet es una tecnología que está disponible, hay mucha presión por usarla, todo el mundo quiere decir ‘yo esto, yo lo otro’. Hay un componente de autovaloración”.
“Pero también hay toneladas de publicidad… Internet se mercadea a sí misma como un medio para comunicarnos y conectarnos, y hasta cierto nivel, eso es cierto: puedo contactar amigos auténticos en diferentes partes del mundo, en India, en Medio Oriente, en Chile, en cualquier lugar”.
“Y puedo interactuar con ellos de una forma que sería muy difícil por correo”.
“Pero por otro lado, Internet también tiene el efecto opuesto. Es como cualquier tecnología: es básicamente neutra, puedas usarla en formas constructivas o dañinas. Las formas constructivas son reales, pero muy pocas”.
BBC Mundo

Nace panda en Taiwán: Vea el increíble momento en el que una osa da a luz

La panda fue asistida mediante una inseminación artificial que finalmente la llevó a mostrar signos de gestación.
Una panda gigante dio a luz a un cachorro en Taiwán con total normalidad. Hasta el momento se desconoce el sexo del pequeño debido a que su madre lo ha mantenido cobijado desde el nacimiento.
Fuentes informaron que en el zoológico de Taipéi la panda fue asistida mediante una inseminación artificial que finalmente la llevó a mostrar signos de gestación.



Fuente: Agencias

Augusto Pinochet y los libros: un amor simulado

http://www.patriagrande.com.ve/temas/cultura/augusto-pinochet-y-los-libros-un-amor-simulado/

Augusto Pinochet, el hombre que durante 17 años dirigió con mano dura el destino de Chile, era un “intelectual limitado” que plagió los libros que escribió y que coleccionó de forma compulsiva más de 55.000 volúmenes en su biblioteca privada, valorada en más de $ 3’000.000.
Así lo revela el periodista chileno Juan Cristóbal Peña en su obra La secreta vida literaria de Augusto Pinochet, que muestra la obsesión del militar por aparentar ser un estudioso, sobre todo de geografía, geopolítica y marxismo.
Corría 1933 cuando un joven Pinochet (1915-2006) logró matricularse en la Escuela Militar tras dos intentos fallidos, uno por la prueba física, el otro por no superar los exámenes. Veinte años después, ingresó en la Academia de Guerra, impartió clases, incluso, decidió cursar la carrera de Derecho en la Universidad de Chile, aunque tan solo permaneció un año.
“Pinochet fue producto de las oportunidades, más que de las convicciones. En algún momento de su carrera vio la posibilidad de hacer un camino en la Academia como una forma de sobreponerse a sus limitaciones intelectuales, limitaciones de un hombre que se sabía menospreciado por sus pares en términos intelectuales”, explica Peña.
Antes de llegar al poder (1973-1990), Pinochet escribió varios libros, todos con escasez de notas bibliográficas, entre ellos Geopolítica. En esta obra, la más famosa, plagió a su mentor, el general de izquierdas Gregorio Rodríguez Tascón , “al que le debía una carrera académica”, cuenta Peña.
A partir de 1973, señala el autor, Pinochet “se propuso instalarse como el único hombre de la geopolítica en Chile y tal vez uno de los pocos en Latinoamérica. Yo diría que estaba nada más que en su cabeza, porque como profesor y como autor no tuvo ninguna importancia. No podría tenerla siendo que lo que escribió fue un plagio”, sostiene.
Esta obsesión de Pinochet se hizo aún más patente cuando el exiliado general Carlos Prats, su predecesor como jefe del Ejército, escribió un artículo en una publicación argentina sobre esta materia.
Según Peña, Prats “representaba el modelo al cual Pinochet siempre quiso acercarse”, el que “quiso imitar” pero nunca lo consiguió “por debilidades propias del personaje”. “Pinochet era un hombre de un intelecto limitado; siempre fue un alumno del montón. Prats ponía al descubierto sus debilidades, porque era un militar brillante”, dice Peña.
Por este motivo, el asesinato de Prats, ocurrido el 30 de septiembre de 1974 en Buenos Aires a manos de agentes de la policía secreta de la dictadura de Pinochet, no fue solo “político”, sino que además hubo “un factor pasional, irracional”, sostiene Peña.
Para afianzar el “personaje”, el dictador decidió “reeditar sus antiguos libros” con la colaboración de los medios de la época, y “coleccionar” obras de no ficción de “forma compulsiva” a costa “de dinero público”, agrega. “Atesoró, pero no con un afán exhibicionista sino fetichista y para convencerse a sí mismo de que realmente era un intelectual”.
La biblioteca de Pinochet está distribuida entre dos de sus casas y contiene decenas de miles de ejemplares, entre ellos una edición de 1646 de la Histórica relación del Reyno de Chile de Alonso de Ovalle y una de La Araucana de Alonso de Ercilla, de 1733, así como un gran número de textos sobre marxismo. “Construyó una biblioteca de Babel, no se puso límites ni en el gasto, ni en la cantidad ni en los títulos. Es además una biblioteca a la que accede muy poca gente”, según Peña.
En 1989 se desprendió de “la mitad de esa colección y la donó al Ejército”, pero la otra mitad sigue con su familia, bajo embargo judicial desde 2004 a raíz de la investigación de sus cuentas secretas en el banco estadounidense Riggs. “Ni él mismo era consciente de lo que tenía. La colección en el momento en que fue valorada por expertos bibliográficos se encontraba en un estado bastante lamentable”, apunta Peña, quien en 2008 ganó el premio de Nuevo Periodismo Iberoamericano por el artículo Viaje al fondo de la biblioteca de Pinochet.
Sobre si consiguió que se lo viera como un intelectual, Peña no lo duda: “Es innegable que se salió con la suya”. “Hasta el día de hoy sus textos, si bien se sabe que son plagios, siguen siendo referencias para los oficiales chilenos”. La prueba más clara de ello, agrega el periodista chileno, “es que la principal biblioteca del Ejército se llama Presidente Augusto Pinochet Ugarte”.
Según Peña, Pinochet pese a ser “un hombre limitado intelectualmente, y menospreciado por sus oponentes”, se salió con la suya debido a una estrategia aprendida en gran medida de los libros que leyó de estudiante, especialmente su preferido, El arte de la guerra de Sun Tzu, acerca de la simulación.
Telégrafo

OEA condena trato a Evo; EEUU y Canadá se oponen

http://www.contrainjerencia.com/?p=70674
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LOS TIEMPOS – La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó ayer una resolución en la que “condena” el trato dado al presidente Evo Morales en el incidente ocurrido en Europa con su avión y llamó a Francia, Italia, Portugal y España a emitir explicaciones y “disculpas correspondientes” .
Los países miembros de la OEA aprobaron la resolución presentada por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela y modificada varias veces durante la reunión, pero que finalmente condenó explícitamente la actuación de las naciones europeas.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, quien asistió a la reunión debido a que el canciller David Choquehuanca se preparaba para asistir a la del Mercosur, enfatizó en la actuación del embajador español en Viena, Alberto Carnero.
El embajador de España ante la OEA, Jorge Hevia, lamentó que la declaración  no tuviera un tono “más positivo” y afirmó que hubo “un poco de teatro” en las negociaciones.
Por su parte, el representante italiano, Sebastiano Fulci, consideró “muy grave” que la OEA mencionara a su país en la resolución, y que “se transformó en tribunal que juzgó a Italia culpable sin pruebas”. | A3
La resolución se aprobó por consenso, pero Estados Unidos  y Canadá expresaron su oposición explícita en una nota a pie de página del documento, por considerar que aún no se han aclarado las circunstancias del incidente diplomático y que el asunto debe tratarse a nivel bilateral entre Bolivia y los países europeos.
El documento final resuelve “condenar las actuaciones que violan las normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los jefes de Estado”.
A propuesta de El Salvador, se añadió un párrafo que hace “un llamado al diálogo respetuoso y constructivo entre las partes conforme las normas del derecho internacional y los mecanismos de solución pacífica de controversias”.
Además, el texto expresa la “solidaridad de los Estados miembros de la OEA” con Morales, subraya la “vigencia plena” de las normas internacionales y encomienda a la Secretaría General del organismo que “dé seguimiento al contenido” de la resolución.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, que viajó en lugar del canciller David Choquehuanca (quien indicaron no viajo por los preparativos de la próxima reunión del Mercosur) condenó el “grave atentado contra el presidente Morales” y puso especial énfasis en su denuncia de la actuación de España, y en concreto del embajador español en Viena, Alberto Carnero.
El observador permanente de España ante la OEA, Jorge Hevia, consideró que la reunión “ha sido un poco de teatro, porque el texto ya estaba en muchas de las cosas pactado y se siguen poniendo cosas que son inexactas”, y lamentó que no tenga un tono más “positivo”.
“Estamos abordando ese tema a nivel bilateral con nuestros amigos bolivianos, creemos que va en una buena dirección y nos habría gustado que algunas de las cosas que dijimos esta mañana estuvieran reflejadas en el texto final”, apuntó Hevia.
El embajador de Italia, Sebastiano Fulci, que había pedido que la mención a su país se retirara del proyecto de resolución, consideró “inaceptable” que se le mantenga en el mismo cuando su caso “no tiene nada que ver con los otros países”.
“La OEA se transformó en tribunal que juzgó a Italia culpable, sin pruebas, sin escuchar lo que dijo. Creo que es muy grave, lo voy a tratar en mi Gobierno y va a tener creo que alguna reacción”, dijo Fulci.
Por su parte, el embajador de Bolivia ante la OEA, Diego Pary, celebró la resolución, rechazó que la reunión fuera un “teatro” y subrayó que Bolivia “seguirá luchando por la dignidad y la justicia de los bolivianos”
Los embajadores de España, Italia, Francia y Portugal en su exposición rechazaron las acusaciones de Bolivia, mientras que las representaciones de Panamá, Canadá y otros, consideraron que la información sobre lo sucedido era contradictoria.

Patiño: Espionaje de EEUU se hace en complicidad con transnacionales

http://www.contrainjerencia.com/?p=70694
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AVN.- El Ministro para las Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, manifestó que el espionaje mundial de Estados Unidos es una clara violación a las convenciones internacionales y se hace en complicidad con empresas transnacionales.
“Desafortunadamente” el espionaje se realiza “con la complicidad de muchas empresas internacionales o transnacionales que les han permitido violar flagrantemente la ley y las convenciones mundiales”, expresó Patiño en entrevista con Eva Golinger, en el programa Detrás de la Noticia que transmite RT.
Luego del escándalo desatado a partir de las revelaciones del programa de espionaje mundial de EEUU, filtrado por el exagente de la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA, por sus siglas en inglés), Edward Snowden, el canciller ecuatoriano expresó que “sabíamos que lo estaban haciendo, pero ahora está absolutamente demostrado, y lo que indica es que el comportamiento de los organismos de inteligencia ‘de seguridad’ de los Estados Unidos simplemente está más sofisticado que antes”.
Manifestó que “aquí nadie se ha salvado”, en referencia al espionaje; y precisó que actualmente, las autoridades estadounidenses “pueden conocer lo que sabemos, lo que hablamos y la manera en que nos comunicamos en todo el mundo a través de formas menos personales”.
Sobre la persecución de Washington a Snowden, luego de sus filtraciones, Patiño manifestó que de parte de América Latina hay “un interés real de la protección de las personas y de la protección de los derechos humanos”, en referencia a que algunos países de la región le han ofrecido asilo político para evitar su extradición a EEUU.
Precisó que Ecuador “sigue considerando la posibilidad” de otorgar asilo al exempleado de la NSA y espera que muchos otros países del mundo “entendiendo lo que ha sucedido, entendiendo la revelación que ha hecho el señor Snowden, consideren también la posibilidad de concederle asilo” y que “tenga un mayor nivel de protección internacional”.
Agresión contra Morales
En el empeño de Estados Unidos de detener a Snowden, Patiño recordó que algunos países “pusieron en riesgo la vida de (presidente boliviano) Evo Morales”.
“Después de lo que ha pasado con Evo Morales no hay ninguna duda de que el señor Snowden es un perseguido político a nivel mundial”, declaró Patiño, en referencia al bloqueo que sufrió el avión presidencial boliviano la semana pasada, cuando varios países de Europa impidieron que sobrevolara sobre su espacio aéreo.
“Tenemos que pedir explicaciones y exigir disculpas a aquellos países que hicieron lo que hicieron”, destacó el canciller, quien aseveró: “Si en lugar del avión de Morales hubiera sido parado el de Obama, se habría desatado una guerra”.
América Latina no es patio trasero
Patiño destacó que “ya es hora de que se respete a los países y que no se considere que unos son de primera categoría, y otros de segunda categoría”.
Agregó que “los EEUU ahora tienen un patio trasero en otro lado, porque en América Latina ya eso está terminándose, no somos más, ni vamos a seguir siendo, como en alguna ocasión de las dictaduras militares, el patio trasero de los EEUU”.
“Esos ‘patios traseros’ parece que ahora han tomado otros rumbos”, dijo irónicamente y afirmó que “Ecuador y América Latina viven cada vez un mayor nivel de soberanía e independencia”.

OPINIÒN GRÀFICA










La globalización de la pobreza


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=170939
Papeles de relaciones ecosociales y cambio global


«Somos la primera generación que puede erradicar la pobreza». En el año 2005, en las campañas de promoción de los Objetivos del Milenio, este eslogan expresaba, a costa de olvidar la historia real de las luchas de las generaciones anteriores y las razones por las que no consiguieron vencer, el optimismo autosatisfecho con que se afrontaba entonces en los países del Norte la erradicación de la pobreza del Sur. Porque era obvio que cuando se hablaba de “pobreza” se hacía referencia a otros países y pueblos, los del Sur global. Ocho años después, buena parte de esa “generación” está más preocupada por librarse de la pobreza cercana que por erradicar la lejana.
La crisis capitalista que estalló en el año 2008 está transformando el mundo con una radicalidad que sólo tiene parangón en los orígenes del capitalismo. Como diagnosticó Karl Polanyi en su imprescindible La gran transformación: «El mecanismo que el móvil de la ganancia puso en marcha únicamente puede ser comparado por sus efectos a la más violenta de las explosiones de fervor religioso que haya conocido la historia. En el espacio de una generación toda la tierra habitada se vio sometida a su corrosiva influencia». [1] El triunfo del neoliberalismo en los años ochenta del siglo pasado dio inicio a una “segunda corrosión”, que arrasó las economías de los países del Sur con los planes de ajuste estructural y comenzó una demolición sistemática tanto de los sistemas públicos en los que estaba basado el Estado del Bienestar como de los valores morales asociados a ellos.
Al comienzo de la crisis financiera que hoy sufrimos, se hizo célebre una frase del entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, llamando a «refundar sobre bases éticas el capitalismo». Expresaba así los temores de las élites hacia el rechazo social a un modelo económico desnudado por la caída de Lehman Brothers y las tramas ocultas de la financiarización que, en aquel momento, sólo empezaban a emerger. Lamentablemente, esa contestación no llegó a alcanzar ni la fortaleza necesaria ni una expresión política significativa en los países del Centro, con la excepción de la organización Syriza en Grecia.
Una vez comprobada la debilidad del adversario, cambió radicalmente el sentido de la “refundación”. «Claro que hay lucha de clases. Pero es mi clase, la de los ricos, la que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando». El lema del multimillonario Warren Buffett, que como tantos otros –George Soros en primer lugar– ejerce de filántropo en los ratos libres con las migajas de sus actividades de especulación financiera, resume la dinámica fundamental de la situación internacional: ciertamente, asistimos a un intento de “refundación del capitalismo”, pero no sobre “bases éticas”, sino sobre las bases de la lucha de clases y por medio de la acumulación por desposesión –según la expresión de David Harvey– de los bienes comunes y públicos, y de los derechos sociales y las condiciones para una vida digna de la gran mayoría de la población mundial. [2] Las políticas de ajuste estructural de los ochenta y noventa en el Sur imperan ahora en la Unión Europea con fundamentos similares y nombres diversos: austeridad, disciplina fiscal, reformas, externalizaciones.
Este es el marco general de la “globalización de la pobreza” que es el tema del presente artículo. Llamamos así a la lógica común que produce y reproduce el empobrecimiento de las personas en todo el mundo, tanto en el Norte como en el Sur. Pero es necesario analizar las diferencias en los procesos políticos y económicos creadores de pobreza, en sus consecuencias materiales en la vida de las clases trabajadoras y en las percepciones sociales que se tienen de estos procesos. Mostraremos también el rol que, desde los gobiernos de los países centrales y las instituciones multilaterales, quiere asignarse al mercado y a las grandes empresas en la erradicación de la pobreza, así como el papel residual que va a cumplir la cooperación internacional para el desarrollo tras el estallido del crash global.
Somos conscientes de que las categorías, que utilizaremos indistintamente, Norte/Sur o Centro/Periferia simplifican la realidad, en general, y especialmente en lo que se refiere a la pobreza. Sin duda, hay muchos “Sures”, e incluso dentro de un mismo continente hay una enorme distancia política y social entre, por ejemplo, México y los países de la Alianza Bolivariana para América (ALBA). En los límites de este texto, trataremos de analizar por qué todavía pueden señalarse excepciones a esta regla, que aún permiten establecer diferencias significativas en el tratamiento que se da a la pobreza en los países centrales y periféricos. Para ello, partiremos de datos fiables, entre los que no está, por cierto, el Índice de Desarrollo Humano del PNUD, que en el año 2011 situaba a Chipre en el muy honorable puesto 31 y con tendencia ascendente; por tener una referencia, Venezuela ocupaba el puesto 71 en la misma clasificación.
Entre la pobreza y las “clases medias”
Según una interpretación ampliamente difundida, la crisis capitalista está siguiendo un curso paradójico que cuestiona los esquemas tradicionales sobre la jerarquía Norte-Sur: mientras que las economías del Centro, especialmente la de la Unión Europea, bordean o se hunden en la recesión, las economías periféricas, sobre todo las de los países llamados “emergentes”, mantienen año tras año altos niveles de crecimiento, por encima del 5% del PIB. Una de las consecuencias de esta asimetría es que la pobreza ha hecho su aparición en el Norte como un problema político importante, con un gran impacto social, mientras que, a la vez, parecería estar en retroceso en el Sur. Frecuentemente, se asocia esta situación con el estado de las “clases medias”, nuevo mantra sociológico que se ha convertido en el criterio de medida de numerosos fenómenos sociopolíticos relevantes, desde la movilidad social a la crisis de la democracia.
Hay en estos enfoques datos relevantes que dan cuenta de cambios profundos en la situación internacional: por ejemplo, la relativa y desigual autonomización de los países del Sur, bajo el liderazgo de aquellos que forman parte de los BRICS –Brasil, India, China y Sudáfrica; no cabe incluir a Rusia desde ningún punto de vista en la categoría “Sur”–, respecto a los “viejos” imperialismos, EEUU y la UE. [3] En lo que se refiere a la lucha contra la pobreza, sin embargo, esta consideración del contexto internacional es más que discutible. Empezaremos por el Sur, planteando dos tipos de problemas: el primero, la valoración de los logros alcanzados en la erradicación de la pobreza; el segundo, el uso y la manipulación de la categoría “clases medias”.
Con la habitual afición de los políticos del establishment a las cifras redondas, el secretario general de Naciones Unidas ha contado los mil días que quedan para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y se ha mostrado extraordinariamente satisfecho de los logros ya alcanzados. En especial, porque en los últimos doce años «600 millones de personas han salido de la pobreza extrema, lo que equivale al 50%». El cálculo es cuanto menos engañoso: según el Banco Mundial, en 1990 el 43% de la población mundial vivía con menos de 1,25 dólares al día, mientras en 2010 esta cifra ha caído al 21%; esta es la reducción a la mitad a la que se refiere Ban Ki-moon. Pero no informa ni de las condiciones de extrema pobreza que siguen existiendo cuando se supera la barrera de los 1,25 dólares de ingreso diario –más del 40% de la población mundial sobrevive con menos de dos dólares al día–, ni de que cerca de 1.300 millones de personas siguen viviendo por debajo de ese nivel. Al final, esa reducción de la pobreza extrema se debe a los grandes países emergentes, fundamentalmente a China, y no tiene nada que ver con las políticas y proyectos inspirados en los ODM ni tampoco con la ortodoxia económica imperante.
En la presentación de esta nueva campaña, que tuvo lugar el pasado 2 de abril en la Universidad de Georgetown bajo la marca de «Un mundo sin pobreza», el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, afirmó: «Nos hallamos en un auspicioso momento histórico, en que se combinan los éxitos de décadas pasadas con perspectivas económicas mundiales cada vez más propicias para dar a los países en desarrollo una oportunidad, la primera que jamás hayan tenido, de poner fin a la pobreza extrema en el curso de una sola generación». No puede tomarse en serio un proyecto que tiene como punto de partida una visión tan poco consistente de la situación internacional, en la que por cierto no podía faltar la ya habitual coletilla generacional.
La ingeniería estadística sobre las “clases medias” merece una mayor atención. Un reciente estudio publicado por el Banco Mundial [4] propone un cambio importante en la caracterización y medición de la pobreza: lo más significativo es el uso del concepto de «seguridad económica», entendido como «baja probabilidad de volver a caer en la pobreza». De ahí nace una nueva categoría, la población «vulnerable», una estación de paso desde la pobreza hasta la entrada en la «nueva clase media», formada por quienes han alcanzado la «seguridad económica» y garantizarían la «estabilidad económica futura». La suma de pobres, vulnerables y clase media supone el 98% de la población latinoamericana; por tanto, la medida del éxito en la lucha contra la pobreza sería una movilidad social ascendente hacia la clase media. Esto es lo que, según los autores, está ocurriendo, ya que «la clase media en América Latina creció y lo hizo de manera notable: de 100 millones de personas en 2000 a unos 150 millones hacia el final de la última década». Nos estaríamos acercando, siguiendo esa argumentación, a un continente de “clases medias” que habría superado definitivamente el peso determinante de la pobreza.
Aunque los criterios cuantitativos sean sólo unos de los que deben ser tenidos en cuenta en el análisis de la pobreza, en ocasiones son imprescindibles para concretar los términos del debate. [5] Si hacemos caso al Banco Mundial, se considera pobres a quienes tienen ingresos inferiores a 4 dólares; estos vienen a representar el 30,5% de la población latinoamericana. Las personas que tienen entre 4 y 10 dólares al día serían las “vulnerables”, el 37,5% de la ciudadanía de América Latina. Por encima de los 10 hasta los 50 dólares de ingreso diario estaría la “clase media”, el 30% de la población continental. Por último, el 2% restante son los considerados “ricos”, que ingresan más de 50 dólares al día. Tomando como referencia el salario mínimo existente en Ecuador, unos 300 dólares mensuales, podemos comprobar, en fin, que con un ingreso como este se tendría acceso a la “clase media”. No parece, pues, que tal clasificación sea razonable: lo suyo sería concluir que, al menos, el 68% de la población latinoamericana es pobre. Y además, continuando con la referencia ecuatoriana, vemos que esa “clase media” se compondría, en realidad, de trabajadores con ingresos de entre uno y cinco veces el salario mínimo, es decir, quienes están entre un frágil escalón por encima la pobreza y el nivel medio-alto de la población asalariada.
Brasil aparece como uno de los principales estandartes utilizados para justificar todo este proceso de ascenso de las “clases medias”. Así, el Gobierno brasileño define como clase media a quienes alcanzan un ingreso per cápita mensual de entre 291 y 1.019 reales, [6] de manera que el 54% de la población del país pertenecería a esta supuesta “clase media”. En la última década, 30 millones de personas (el 15% de la población) habrían “salido de la pobreza”, ya que pasaron a disponer cada mes de ingresos superiores a 250 reales. Teniendo en cuenta que en Brasil el salario mínimo es de 678 reales, esta “clase media” tendría unos ingresos que oscilarían entre el 42% y el 150% de un salario mínimo. Con semejantes criterios, parece fácil alardear de que Brasil sea ya un país de “clases medias”, unas “clases medias” cuyos ingresos no permiten siquiera alcanzar una cobertura digna de las necesidades básicas.
Es verdad que, para evaluar esta cobertura, también hay que tener en cuenta otros factores; sobre todo, la extensión y calidad de los servicios públicos al alcance de los ciudadanos y, por tanto, el volumen de gasto social destinado a ellos. Por eso es muy importante tener en cuenta que, en cuestiones económicas básicas, Brasil, como la gran mayoría de los países del Sur, se somete a la ortodoxia dominante: con nueve días del pago de la deuda externa podría cubrirse todo el presupuesto del programa Bolsa Familia, eje de la política asistencial y de la base electoral del partido gobernante. [7] Si podemos decir que con la crisis capitalista los programas de ajuste estructural han viajado del Sur al Norte, los fundamentos del Estado del Bienestar, por el contrario, no han hecho el viaje desde el Norte hasta el Sur.
Dice David Harvey que «el crecimiento económico beneficia siempre a los más ricos». Efectivamente, ellos están siendo los principales beneficiarios del crecimiento en los países del Sur, de ahí que el incremento del PIB se vea acompañado del aumento sostenido de la desigualdad. La bonanza económica no está produciendo un incremento de esas ficticias “clases medias”, sino de millones de empleos precarios, con bajos ingresos, mínimos derechos laborales y grandes carencias en servicios sociales. “Trabajos brasileños” se les llama, precisamente, en algunos análisis sociológicos con sentido crítico. Pero son mucho más habituales los enfoques afines a las ideas del Banco Mundial, que en sus versiones más delirantes llegan nada menos que a llamar “neoburguesía” a la “clase media”.
No han terminado los procesos de empobrecimiento en el Sur, pero es cierto que se han modificado. Sustancialmente, sólo en aquellos países –como Venezuela– que están realizando un esfuerzo considerable más allá del incremento de los ingresos de los trabajadores pobres, apostando por el establecimiento de potentes redes públicas de educación, vivienda y sanidad. Sin embargo, en la gran mayoría de los países, se ha pasado de la extrema pobreza al empleo extremadamente precario, en un camino que además tiene vuelta atrás. Si las frágiles expectativas de movilidad social ascendente se quebraran, una posibilidad nada descartable dadas las actuales perspectivas de la economía global, la situación en el Sur tendería a parecerse más a las revoluciones árabes que a los ficticios paraísos de la “clase media”.
Extensión y percepción social de la pobreza
En la Unión Europea, antes del estallido de la crisis financiera, 80 millones de personas –el 17% de la población– sobrevivían en la pobreza. En el año 2010, la cifra había aumentado hasta los 115 millones de personas (23,1%) y se estimaba que un número similar se encontraba «en el filo de la navaja». [8] Pero, para entender la situación actual, hay que considerar la etapa anterior al crash global. Porque si es significativo y alarmante el crecimiento de la pobreza, también debía haberlo sido que antes de 2008 la pobreza fuera ya una lacra masiva tanto en la Unión Europea como en España, donde entre 2007 y 2010 pasó de afectar a 10,8 millones de personas (23,1% de la ciudadanía) a 12,7 millones (25,5%).
La extensión de la pobreza es, sin duda, un problema de primera magnitud. Creemos, sin embargo, que no explica por sí sola que en cinco años la pobreza haya pasado de ser considerada por la mayoría de la población europea como un problema marginal y ajeno, “invisible”, cuyo control quedaba a cargo de las organizaciones asistenciales y con mínimos subsidios públicos, a afectar a la situación y los temores de esa mayoría de la ciudadanía que se consideraba liberada para siempre de “caer en la pobreza”. Se afirma ahora que la pobreza se ha hecho más intensa, más extensa y más cíclica. De estas características hay que destacar la tercera, que indica una tendencia al incremento de la pobreza sin “brotes verdes” en el horizonte, estimulada por las políticas que se imponen implacablemente en la Unión Europea, sin alternativas creíbles a medio plazo. La pobreza se ha hecho “visible” en la UE no sólo porque haya más pobres, sino fundamentalmente porque se ha masificado la conciencia del riesgo de caer en la pobreza. [9]
Diagnosticar el problema como una “crisis de las clases medias” es una simplificación que no permite entender ni las causas de la crisis actual ni las condiciones básicas para revertir esa tendencia al empobrecimiento. También en los países del Norte este es un concepto manipulable y fundamentalmente subjetivo: un mileurista era hace unos pocos años el símbolo de la precariedad, hoy sería considerado un miembro más de la “clase media”. Es más útil considerar en su conjunto los elementos principales, bien conocidos, que han ido produciendo la corrosión de la “seguridad social”, con minúscula, característica fundamental del Estado del Bienestar: el paro masivo, de larga duración y con subsidios decrecientes; el incremento de los “trabajadores pobres” porque el trabajo precario y sometido al poder patronal ya no asegura ingresos suficientes para una vida digna; los recortes drásticos en el empleo en la administración y en los servicios públicos, que amenazan al funcionariado; el riesgo de no poder hacer frente a las deudas contraídas en la etapa anterior, que permitieron una burbuja de alto consumo en las clases trabajadoras pese a la tendencia generalizada a la caída de los salarios desde los años noventa; el deterioro de la calidad de la sanidad y la educación, y el aumento de los pagos a cargo de los usuarios que sirven para avanzar en su privatización.
Todo este conjunto de medidas responde a una lógica común que es el principio fundamental de la economía política neoliberal: la reducción sistemática del coste directo e indirecto de la fuerza de trabajo. En condiciones de relaciones de fuerzas muy favorables para el capital, eso termina desgarrando las redes de seguridad que constituían la base de estabilidad del sistema. Es aquí, en la debilidad de las clases trabajadoras, incluso aquellas que consideraban un logro garantizado el empleo estable de calidad, con sanidad y enseñanza básica públicas y gratuitas y jubilación en condiciones dignas, donde ha nacido el pánico a la pobreza y, al mismo tiempo, la impotencia para hacerle frente. Y es que, a diferencia de la situación en muchos países periféricos, donde con independencia de la orientación política de los gobiernos se ponen en marcha políticas focalizadas en la pobreza –habitualmente por razones de gestión de conflictos y construcción de clientelas electorales, muy alejadas de la idea de solidaridad–, en los países del Centro, y particularmente en la UE, las políticas que se aplican siguen sometidas a la “regla de oro” de privilegiar los intereses del capital sobre las necesidades de la población, tratando la atención social a la población empobrecida como un lastre y recortando sistemáticamente los fondos destinados a ella. En este contexto, que el año 2010 haya sido etiquetado como el «Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social» no deja de ser un sarcasmo.
Desde los primeros estudios de los conflictos sociales característicos de la sociedad capitalista, se ha considerado un rasgo fundamental de la clase obrera la “inseguridad” en las condiciones de vida. Cuando, gracias a las políticas propias del Estado del Bienestar, pareció que esta característica desaparecía para una gran parte de la población trabajadora, la categoría de “clase media” cumplió la función de certificar esa nueva situación: «Hemos dejado de ser clase trabajadora», vino a decirse entonces. El neoliberalismo desarrolló con éxito «una demonización de la clase obrera», según la expresión de Owen Jones en su excelente reportaje Chavs, [10] tratando a esta como un grupo social en declive, cuyos ingresos no provienen del trabajo sino de los subsidios públicos.
Generalizando la inseguridad social y aproximando la amenaza de la pobreza, la crisis está debilitando estas barreras ideológicas que fragmentaban el tejido social de las clases trabajadoras. Pero no caerán si no se enfrentan a alternativas que comprendan que sólo puede lucharse eficazmente por la erradicación de la pobreza venciendo a quienes la producen.
Mercado y empresas para “luchar contra la pobreza”
«El capital, las ideas, las buenas prácticas y las soluciones se extienden en todas direcciones». [11] Sumidos en una crisis económica, ecológica y social como nunca antes había conocido el capitalismo global, estamos asistiendo al final de la “globalización feliz” y a la demolición de la belle époque del neoliberalismo. [12] Pero las grandes corporaciones y los think tanks empresariales insisten en no darse por aludidos; lejos de cuestionar su responsabilidad en el actual colapso del sistema socioeconómico y en la crisis civilizatoria, las empresas transnacionales vuelven a presentarse como el motor fundamental del desarrollo y la lucha contra la pobreza. Según el pensamiento hegemónico, la gran empresa, el crecimiento económico y las fuerzas del mercado han de ser los pilares básicos sobre los que sustentar las actividades socioeconómicas de cara a combatir la pobreza. Eludiendo su responsabilidad en el origen de la crisis sistémica que hoy sufrimos, así como el hecho de que ellas están siendo precisamente las únicas beneficiarias del crack, las grandes corporaciones nos proponen más de lo mismo: que el fomento de la actividad empresarial, la iniciativa privada y el emprendimiento innovador sean los argumentos fundamentales para la “recuperación económica”.
Esta reorientación empresarial consiste en aplicar, junto con una táctica defensiva basada en el marketing, una estrategia ofensiva para pasar de la retórica de la “responsabilidad social” a la concreción de la “ética de los negocios” en la cuenta de resultados mediante toda una serie de técnicas corporativas. Y su objetivo no es el de atajar las causas estructurales que promueven las desigualdades sociales e imposibilitan las condiciones para vivir dignamente a la mayoría de la población mundial, sino gestionar y rentabilizar la pobreza de acuerdo a los criterios del mercado: beneficio, rentabilidad, retorno de la inversión. Es lo que hemos denominado pobreza 2.0 y constituye uno de los negocios en auge del siglo XXI. [13] En los países del Sur global, por un lado, eso se traduce en el deseo del “sector privado” de incorporar a cientos de millones de personas pobres a la sociedad de consumo; en el Norte, por otro, significa la no exclusión del mercado de la mayoría de la población, una cuestión central ante el creciente aumento de los niveles de pobreza en las sociedades occidentales como consecuencia de las medidas económicas que se están adoptando para “salir de la crisis”.
«Ya es hora de que las corporaciones multinacionales miren sus estrategias de globalización a través de las nuevas gafas del capitalismo inclusivo», escribían hace diez años los gurús neoliberales que llamaban a las grandes empresas a poner sus ojos en el inmenso mercado que forman las dos terceras partes de la humanidad que no son “clase consumidora”. «Las compañías con los recursos y la persistencia para competir en la base de la pirámide económica mundial tendrán como recompensa crecimiento, beneficios y una incalculable contribución a la humanidad», decían entonces. [14] Hoy, las corporaciones transnacionales han asumido plenamente esta doctrina empresarial y han puesto en marcha una variada gama de estrategias, actividades y técnicas que tienen como objetivo que las personas pobres que habitan en los países del Sur se incorporen al mercado global mediante el consumo de los bienes, servicios y productos de consumo que suministran estas mismas empresas. “Responsabilidad social”, “negocios inclusivos” en “la base de la pirámide”, “inclusión financiera”, “alfabetización tecnológica” y, en definitiva, todas aquellas vías que permitan lograr el acceso a nuevos nichos de mercado se justifican con el argumento de que van a contribuir al “desarrollo” y la “inclusión” de las personas pobres. Pero, como recalcó Evo Morales en la última Cumbre Unión Europea-CELAC, «cuando nos sometemos al mercado hay problemas de pobreza; problemas económicos y sociales, y la pobreza sigue creciendo».
Al mismo tiempo, en los países centrales, donde también están aumentando los niveles de pobreza y desigualdad, en vez de emplear los recursos públicos en políticas económicas y sociales que pudieran poner freno a esa situación, las instituciones que nos gobiernan no se han salido de la ortodoxia neoliberal y han emprendido toda una serie de contrarreformas que van a contribuir a aumentar el empobrecimiento de amplias capas de la población. Y las grandes empresas, en este contexto, están rediseñando sus estrategias para no perder cuota de mercado: «En Madrid, Londres o París también hay favelas, aunque no se llamen así», sostiene un experto brasileño en “la base de la pirámide”, «es un mercado creciente que compone la nueva clase media con poder de consumo». [15] Gigantes como Unilever, por ejemplo, ya están pensando en trasladar aquí estrategias que antes probaron que funcionaban en países del Sur. [16] Pero, aunque algunas multinacionales están viendo cómo aplicar en Europa la lógica de los “negocios inclusivos”, la mayoría de las grandes corporaciones ha optado por no innovar demasiado cuando lo que se trata es de seguir incrementando los beneficios: la continuada presión a la baja sobre los salarios [17] y la expansión de la cartera de negocios a otros países y mercados han sido, hasta el momento, las vías preferidas por las empresas para continuar con sus dinámicas de crecimiento y acumulación.
La tendencia a considerar el incremento del crecimiento económico como la única estrategia posible para la erradicación de la pobreza se ha visto reforzada desde que estalló la crisis financiera. Con el actual escenario de recesión, las grandes corporaciones pretenden incrementar sus volúmenes de negocio y ampliar sus operaciones en las regiones periféricas para así contrarrestar la caída de las tasas de ganancia en Europa y EEUU. Por su parte, los gobiernos de los países centrales abogan por un aumento de las exportaciones y de la internacionalización empresarial como forma de “salir de la crisis”. Según la doctrina neoliberal, la expansión de los negocios de estas compañías a nuevos países, sectores y mercados redundará en un incremento del PIB y, por consiguiente, en una mejora de los indicadores socioeconómicos, fundamentalmente en el aumento del empleo. «La única solución posible para superar la crisis y volver a crear puestos de trabajo es recuperar el crecimiento económico», resume el presidente de La Caixa, quien para lograrlo propone «buscar nuevas fuentes de ingresos, diseñar nuevos productos y abrir nuevos mercados». [18]
A pesar de que las afirmaciones acerca de una correlación directa entre el crecimiento del PIB y los avances en términos de desarrollo humano no resistirían ningún análisis serio, la idea de que crecimiento económico es equivalente a desarrollo se ha hecho dominante en el discurso de la “lucha contra la pobreza”. De esta manera, las referencias al crecimiento de las economías nacionales –cuantificadas exclusivamente a través del aumento del PIB– como vía para la superación de la pobreza no solo forman parte de toda la arquitectura discursiva de la agenda oficial de desarrollo, sino que además se están pudiendo llevar a la práctica mediante la asignación de medios y recursos públicos para las estrategias de fomento de la actividad empresarial y de los “negocios inclusivos”. Esto es así porque las principales agencias de cooperación y los gobiernos de los países del Centro, así como los organismos multilaterales, las instituciones financieras internacionales e incluso muchas ONGD, avalan este discurso y trabajan por incorporar al “sector privado” en sus estrategias de desarrollo.
De la cooperación internacional a la filantropía empresarial
La cooperación para el desarrollo, en tanto que política pública de solidaridad internacional, difícilmente encuentra encaje en este marco. Y es que, en las contrarreformas estructurales que se imponen en la actualidad, la cooperación internacional no está teniendo un destino diferente al del resto de los servicios públicos: la privatización y la mercantilización. No puede decirse que en los últimos años se haya provocado un cambio de rumbo en la senda emprendida por los principales organismos y gobiernos que lideran el sistema de cooperación internacional, sino más bien lo contrario: en el marco de la búsqueda de alternativas neoliberales para huir hacia delante con la actual situación, la crisis ha llevado a que toda la renovada orientación estratégica de la cooperación para el desarrollo se refuerce y cobre aún más sentido.
Por eso, estamos asistiendo a una profunda reestructuración de la arquitectura del sistema de ayuda internacional con vistas a reformular el papel que han de jugar, tanto en el Norte como en el Sur, los que se considera que son los principales actores sociales –grandes corporaciones, Estados, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil– en las estrategias de “lucha contra la pobreza”. La hoja de ruta para los próximos tiempos parece clara: otorgar la máxima prioridad al crecimiento económico como estrategia hegemónica de lucha contra la pobreza, considerar al sector empresarial como agente de desarrollo en las líneas directrices de la cooperación, reducir los ámbitos de intervención estatal a determinados sectores poco conflictivos y limitar la participación de las organizaciones sociales en las políticas de cooperación para el desarrollo. [19]
Ya no es posible «seguir exportando tanta solidaridad», las «circunstancias han cambiado» y los compromisos contra la pobreza han de reorientarse «hacia nuestro territorio». Eso afirmaba el pasado mes de septiembre el consejero de Justicia y Bienestar Social de la Generalitat Valenciana, Jorge Cabré, para justificar la decisión de su Gobierno de poner fin a las políticas de cooperación internacional. Es sólo un ejemplo de cómo, siguiendo una línea argumental similar, tanto el Gobierno central como la mayoría de las administraciones autonómicas y municipales del Estado español eliminaron o redujeron drásticamente sus presupuestos para cooperación al desarrollo en 2012. Y para este año, lejos de augurarse una recuperación –cierto es que existen algunas excepciones a esta tendencia generalizada–, caminamos en la misma dirección: como ha denunciado la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, a los 1.900 millones de euros que se recortaron el pasado año se le sumarán este otros 300 millones más. Con todo ello, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) española pasará a suponer solamente el 0,2% de la renta nacional bruta, lo que nos retrotrae a niveles de principios de los noventa. «Fue un error perseguir el 0,7%», dice ahora el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Jesús Gracia, renunciando así a la que desde hace dos décadas ha sido una de las reivindicaciones fundamentales de las ONGD en el Estado español y que los sucesivos ejecutivos se habían comprometido a cumplir firmando el Pacto de Estado contra la Pobreza.
En los años ochenta y noventa, la cooperación internacional contribuyó a apoyar el Consenso de Washington y las reformas estructurales que posibilitaron la expansión global de las grandes corporaciones que tienen su sede en los principales países donantes de AOD. Hoy, la cooperación al desarrollo ya no cumple un papel fundamental para la legitimación de la política exterior del país donante, como lo venía haciendo hasta el comienzo de la crisis financiera. Aunque aún puede seguir desempeñando un rol secundario en la proyección de imagen internacional, su función esencial es la de asegurar los riesgos y acompañar a estas empresas en su expansión global, así como contribuir a la apertura de nuevos negocios y nichos de mercado con las personas pobres que habitan en “la base de la pirámide”.
En el caso que nos toca más de cerca, todo ello se articula en torno a la famosa marca España, un proyecto para atraer capitales transnacionales a nuestro país –con EuroVegas como modelo bandera– y fomentar la internacionalización de las empresas españolas: en palabras de José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, «los intereses de España en el exterior son en gran medida intereses económicos y tienen a las empresas como protagonistas». Esto se constata, sin ir más lejos, en el presupuesto del ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación para este año, en el que se observa que la partida de cooperación para el desarrollo ha disminuido el 73% entre 2012 y 2013 mientras, en el mismo periodo, han subido el 52% los fondos para la acción del Estado en el exterior a través de sus embajadas y oficinas comerciales. [20]
Nos hemos habituado a escuchar con frecuencia, en el discurso oficial, una frase que se repite a modo de justificación: «Bastante tenemos con la pobreza de aquí como para preocuparnos de la de otros sitios». Es evidente que los últimos gobiernos españoles, tanto el actual como el anterior, han incumplido una y otra vez sus compromisos sobre la cooperación internacional y la lucha contra la pobreza a nivel mundial. [21] Y a la vez, no es verdad que, a cambio, se estén destinando más fondos para afrontar la extensión de la pobreza en nuestro país. Aquí y ahora, esa labor se está dejando en manos de algunas ONG y de las grandes empresas, recuperando la obra social, la caridad y la filantropía como forma de paliar las crecientes desigualdades. Mientras crece la desigualdad a marchas forzadas –desde 2007, la diferencia entre el 20% más rico y el 20% más pobre en España ha subido un 30%–, [22] resurge con fuerza la filosofía del “neoliberalismo compasivo”, basada en la idea de que pueden paliarse la pobreza y el hambre aportando “lo que nos sobra”.
«Cada vez más gente de la que imaginas necesita ayuda en nuestro país», decía Cruz Roja en sus anuncios para el último «Día de la Banderita», poniendo el foco en la pobreza “local”. «Cuenta conmigo contra la pobreza infantil», ese era el lema de la pasada campaña navideña de La Caixa y Save the Children, añadiendo lo de “infantil” para darle un toque adicional de sentimentalismo. Y tenemos muchos más ejemplos de cómo las grandes corporaciones están intentando reapropiarse de las buenas intenciones y de la solidaridad de una ciudadanía cada vez más preocupada por el incremento de la pobreza y el hambre: desde la filantropía de Amancio Ortega, patrón de Inditex y tercer hombre más rico del planeta, que ha donado 20 millones de euros a Cáritas (el 0,05% de su fortuna), hasta los spots tipo «siente a un pobre a su mesa» que han publicitado diferentes ONGD, [23] pasando por el auge de los bancos de alimentos, a los que han anunciado donaciones grandes empresas como Mercadona o Repsol. Hace años, la “solidaridad de mercado” se medía en base al dinero recaudado en los telemaratones, hoy parece computarse a partir de la cantidad de bolsas de comida que pueden donarse a las organizaciones asistencialistas.
Repensando el modelo de desarrollo
«No es una crisis, es una estafa», gritan los manifestantes que protestan por la privatización de la sanidad, la educación y el agua. Y efectivamente, no hay otro nombre mejor para explicar el hecho de que los grandes capitales privados estén saliendo reforzados de la crisis mientras, por el contrario, la mayoría de mujeres y hombres van perdiendo empleo y vivienda, sanidad y educación, pensiones y derechos sociales conquistados en el último siglo. En este contexto, los cambios sustanciales para luchar contra la pobreza sólo pueden darse confrontando, en alianza con las organizaciones políticas y sindicales y con los movimientos sociales emancipadores, a las reformas económicas y los ajustes estructurales que cada día producen y reproducen un mayor empobrecimiento.
Ante el desmantelamiento de la cooperación como política pública de solidaridad internacional, la única forma de no perder ese sentido solidario que ha presidido las actividades de muchas organizaciones españolas de cooperación internacional en las dos últimas décadas es trabajar, aquí y ahora, en la formulación y puesta en práctica de una agenda alternativa de desarrollo en la que la cooperación solidaria se entienda como una relación social y política igualitaria, articulada con las luchas y los movimientos sociales emancipadores. No podemos pensar que vamos a aliviar la pobreza con lo que nos sobra, hace falta otro programa político. Trabajando en la construcción de alternativas solidarias que pueden contribuir a la resistencia social frente a los procesos de empobrecimiento y, en un futuro, a ganar fuerza para revertirlos, es decir, para cambiar de raíz la economía política dominante, tutelada por la dictadura de la ganancia. En eso estamos.
 Miguel Romero es editor de la revista VIENTO SUR y Pedro Ramiro es coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad.
- Este artículo ha sido publicado en la revista Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, nº 121, 2013, pp. 143-156. Ver en línea : PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global, nº 121, 2013
Documentos adjuntos Notas: [1] K. Polanyi, La gran transformación, La Piqueta, Madrid, 1989, p. 66.
[2] D. Harvey ha desarrollado recientemente las modalidades de esta acumulación, como puede verse en esta entrevista de E. Boulet al geógrafo británico: «El neoliberalismo como “proyecto de clase”», Viento Sur (web), 8 de abril de 2013.
[3] No es el tema central de este artículo, pero dejemos claro que no hay nada que lamentar en esto que podríamos llamar “desoccidentalización”, por más problemática que sea la nueva relación de fuerzas a nivel global desde el punto de vista de los intereses de las mayorías sociales.
[4] F. H. G. Ferreira, J. Messina, J. Rigolini, L. F. López-Calva, M. A. Lugo y R. Vakis, La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina. Panorama general, Banco Mundial, Washington, 2013.
[5] Los principales datos que aquí vamos a citar están tomados de J. L. Berterretche, «Los tramposos delirios de los tecnócratas del Banco Mundial», Viento Sur (web), 8 de abril de 2013.
[6] El tipo de cambio es de 1 real = 0,38 euros. El salario mínimo en Brasil es de 678 reales, por tanto, unos 257 euros.
[7] El 42% del presupuesto federal brasileño se destina al pago de la deuda pública. Los presupuestos de educación y sanidad equivalen solamente al 8% y 10%, respectivamente, de esta enorme sangría de los fondos públicos.
[8] Así lo recogía el diario El País, 30 de marzo de 2013, pp. 4-5.
[9] Diferentes estudios alertan de ello: Intermón Oxfam, por ejemplo, en Crisis, desigualdad y pobreza (Informe nº 32, 2012), pronostica que en España pasaremos de tener 12,7 millones de pobres (27% de la población total) en 2012 a 18 millones (38%) en 2022.
[10] O. Jones, Chavs. La demonización de la clase obrera, Capitán Swing, Madrid, 2012.
[11] Eso afirma el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD, Visión 2050. Una nueva agenda para las empresas, Fundación Entorno, 2010).
[12] R. Fernández Durán, La quiebra del capitalismo global: 2000-2030. Preparándonos para el comienzo del colapso de la civilización industrial, Libros en Acción, Virus y Baladre, 2011.
[13] Hemos desarrollado ampliamente estas ideas en: M. Romero y P. Ramiro, Pobreza 2.0. Empresas, estados y ONGD ante la privatización de la cooperación al desarrollo, Icaria, Barcelona, 2012.
[14] C. K. Prahalad y S. L. Hart, «The fortune at the bottom of the pyramid», Strategy and Business, nº 26, 2002.
[15] «En Madrid hay favelas aunque no se llamen así», El País, 3 de septiembre de 2012.
[16] «En Indonesia, vendemos dosis individuales de champú a dos o tres céntimos y aún así obtenemos un beneficio decente», afirma un ejecutivo de la compañía en «La pobreza regresa a Europa», Público, 27 de agosto de 2012.
[17] En este año, por primera vez los excedentes empresariales (46,1%) han superado a las rentas salariales (44,2%) en el cómputo del PIB español.
[18] I. Fainé, «Crecer para dirigir», El País, 2 de noviembre de 2011.
[19] G. Fernández, S. Piris y P. Ramiro, Cooperación internacional y movimientos sociales emancipadores: Bases para un encuentro necesario, Hegoa, Universidad del País Vasco, Bilbao, 2013.
[20] CONGDE, «Análisis y valoración de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013», 8 de octubre de 2012.
[21] Plataforma 2015 y más, «España lidera la reducción de la Ayuda Oficial al Desarrollo y lleva la cifra de cooperación a su mínimo histórico», 3 de abril de 2013.
[22] Cáritas, Desigualdad y derechos sociales. Análisis y perspectivas, Fundación Foessa, 2013.
[23] Acción contra el Hambre, por ejemplo, nos invitaba a dar un donativo por cada “menú solidario” que consumiéramos en uno de los «Restaurantes contra el hambre» que formaban parte de la campaña; en una línea similar, Intermón Oxfam nos llamaba a sentarnos en su «Mesa para 7.000 millones».

Los golpes de Estado: ¿Un negocio redondo para las agencias de inteligencia de EE.UU.?


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=170964
RT


Los servicios de inteligencia de Estados Unidos no sólo han participado en la organización de golpes de Estado en otros países, sino que, paralelamente, sacan provecho económico especulando en los mercados financieros, asegura 'La Voz de Rusia'. Especialistas de tres influyentes universidades concluyen que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la CIA y otros servicios estadounidenses de Inteligencia no sólo tuvieron acceso a información clasificada de aquellos países en los que impulsaron golpes de Estado, sino que también la utilizaban con ánimo de lucro.
Se trata de un estudio comparativo realizado por la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Harvard y la Universidad de Estocolmo (Suecia), en el que se tomaron en cuenta los golpes de Estado en Irán y Guatemala en la década de 1950, el derrocamiento del presidente chileno Salvador Allende en 1973, y la operación fracasada contra Cuba en 1961.
Según los expertos internacionales, para el derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak en 2011, EE.UU. invirtió 150 millones de dólares sólo a través de organizaciones no gubernamentales. Está claro que este tipo de inversión debe ser recuperada. ¿Jugó también este factir su papel en el derrocamiento del presidente Morsi?
Decir que el derrocamiento de los regímenes "hostiles" a EE.UU es el objetivo principal de los servicios de Inteligencia en EE.UU. es como dice el refrán, "un secreto a voces", según 'La Voz de Rusia' .
Los intereses geoeconómicos se pueden rastrear con claridad. Solo basta recordar la declaración del influyente diplomático estadounidense de la primera mitad del siglo XX, George Kennan, que a la hora de instruir a los cuerpos diplomáticos de EE.UU. en América Latina, les habló de "la necesidad de actuar de manera pragmática, protegiendo las reservas de minerales que se encuentran a disposición de Estados Unidos".
También es bien sabido que poco antes del comienzo de la operación militar occidental en Libia, el país que entonces gobernaba Muammar Gaddafi había adoptado una serie de medidas para debilitar la posición de las empresas extranjeras en el mercado nacional de petróleo. En particular, su gobierno anunció una revisión del acuerdo en materia de concesiones que reducía del 52 al 20% el porcentaje del petróleo que podian explotar las empresas occidentales. Esto hizo que muchos expertos se refirieran a la operación de la coalición occidental en Libia no como "intervención humanitaria", sino como "guerra por el petróleo".
Sin embargo, la investigación conjunta de expertos de EE.UU. y Suecia reveló que, además de velar por sus intereses geopolíticos y geoeconómicos, la CIA y la NSA también especulaban en la bolsa de valores para sacar provecho de sus actividades subversivas.
El sistema era muy simple. Las fuerzas especiales filtraban información privilegiada acerca de las operaciones subversivas a las empresas transnacionales y otros participantes del mercado bursátil, quienes la utilizan para maximizar conjuntamente sus beneficios.
En particular, se trataba de aumentar el valor comercial de las acciones de las empresas que tenían participación en uno u otro país, así como interés en la desnacionalización de las industrias estratégicas. Ese fue el caso, en particular, en Guatemala y Chile, donde gobiernos antiimperialistas anteriores habían nacionalizado activos estadounidenses.
La información privilegiada de que en poco tiempo estos activos volverían a sus antiguos propietarios como resultado de un golpe de Estado permitía a sus propietarios obtener miles de millones de dólares en ganancias.
El mundo actual está dominado por la fuerza y "el significado de las palabras lo define un juego de músculo". Esta es la opinión del filósofo y lingüista Noam Chomsky, uno de los expertos estadounidenses de mayor reconocimiento a nivel mundial en el campo de la geopolítica. La experiencia demuestra que los servicios de inteligencia estadounidenses y las empresas transnacionales relacionadas con ellos han aprendido a convertir con éxito estos juegos geopolíticos en beneficios específicos para su propio bolsillo.
Fuente: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/99239-golpes-estado-cia-negocio

Autoridades japonesas alertan de que el agua radioactiva de Fukushima se está filtrando al mar

 http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/62733-autoridades-japonesas-alertan-de-que-el-agua-radioactiva-de-fukushima-se-est%C3%A1-filtrando-al-mar.html

por Kaos. Internacional
Miércoles, 10 de Julio de 2013 20:36

Se han disparado los niveles de cesio y el agua contaminada se incrementa. Trabajadores de la central nuclear de Fukushima, Japón, reconocieron haber encontrado nuevamente agua radioactiva filtrándose alrededor de la planta.
Fuente: Agencias
Trabajadores de la central nuclear de Fukushima, Japón, reconocieron haber encontrado nuevamente agua radioactiva filtrándose alrededor de la planta. Cabe recordar que esta planta sufrió un accidente en marzo de 2011 ocasionado por de un terremoto ocurrido en la zona occidental del país. 
La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA) ha indicado este miércoles que tiene la "firme sospecha" de que el agua altamente radiactiva que se concentra en la accidentada central nuclear de Fukushima se está filtrando al suelo y al mar frente a la planta.
"Debemos hallar la causa que hay detrás de estos altos niveles de contaminación y establecer las medidas prioritarias para solucionarlo", ha dicho el presidente del NRA, Shunichi Tanaka, a la agencia Kyodo.
Tanaka ha hecho estas declaraciones después de que en los últimos días los niveles de concentración de cesio y estroncio radiactivos en muestras de aguas subterráneas tomadas en las instalaciones de Fukushima se hayan disparado.
El agua contaminada se incrementa a diario
En estos momentos, el principal reto para desmantelar la central es la acumulación en el subsuelo de los edificios que albergan los reactores nucleares de agua contaminada, líquido que se incrementa a diario por la filtraciones del sistema de refrigeración y de agua subterránea proveniente de las zonas colindantes.
A pesar de que por el momento se desconocen las causas del incremento sustancial de los niveles de contaminación de este agua, la compañía considera que el foco puede ser un pozo junto al mar. Sin embargo, la NRA considera que este puede no ser el único origen de estos niveles.
Las muestras de agua subterránea analizadas el martes por la operadora de la central, Tokyo Electric Power (TEPCO), registraron niveles de materiales radiactivos hasta 100 veces más altos con respecto a las pruebas realizadas el pasado viernes.
La muestra contenía 11.000 becquereles de cesio-134 por litro y 22.000 becquereles de cesio-137 por litro. En este agua había 900.000 becquereles de otras sustancias que emiten radiación beta, como el estroncio.
TEPCO ha adoptado medidas para sellar este agua contaminada en zonas de la central, aunque según el NRA la empresa no puede controlar la propagación de todos los materiales contaminados al mar o al suelo. La eléctrica ha indicado que por el momento no ha detectado "un impacto significativo" en el entorno.

Gobierno cubano prioriza salud y educación sexual y reproductiva de los adolescentes

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2013-07-10/gobierno-cubano-prioriza-salud-y-educacion-sexual-y-reproductiva-de-los-adolescentes/

Para el Gobierno cubano constituye una voluntad priorizar la salud y la educación sexual y reproductiva de los adolescentes y jóvenes, en aras de prevenir embarazos no deseados y la práctica inadecuada del aborto. Foto: Roberto Ruiz Hacer lo posible para que una mujer menor de 16 años no tenga un embarazo ni un hijo no deseados, eliminar las prácticas del aborto como un método de regulación de la anticoncepción y estimular la fecundidad con conceptos de seguridad materna y perinatal están en el centro de la política nacional de fecundidad
Agnerys Rodríguez Gavilán
gavilana@juventudrebelde.cu
10 de Julio del 2013 22:54:45 CDT
Que Cuba muestre una de las tasas más bajas de embarazo en la adolescencia de Latinoamérica y el Caribe no significa en modo alguno que no debamos preocuparnos y ocuparnos de la atención integral del fenómeno considerado por muchos expertos, y por diversas razones, como un problema de salud y social de singular importancia para el crecimiento y desarrollo de las y los adolescentes, y de la sociedad en su conjunto.
Fue ese uno de los principales consensos a los que arribaron los participantes en el panel El embarazo adolescente en Cuba, que en la mañana de este miércoles se celebró en el Centro Nacional de Educación Sexual, encuentro que marcó el inicio de las celebraciones nacionales por el Día Mundial de la Población, que la humanidad celebra este 11 de julio.
En  2012 la tasa de fecundidad en adolescentes en Cuba fue de 53,6 por ciento, lo cual representó el 15,9 por ciento de la fecundidad total del país, reportándose las mayores tasas en las provincias de Las Tunas, Guantánamo, Granma, Santiago de Cuba y Holguín.
Estas y otras muchas cifras, indicadores y variables manejados por los doctores Grisell Rodríguez, profesora e investigadora del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana; Natividad Guerrero, especialista del Cenesex; y Miguel Sosa, representante del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) del Ministerio de Salud Pública, constituyen una alerta, una señal, de que no ha sido suficiente lo hecho a nivel de educación e información a los adolescentes (15-19 años de edad). Pero no únicamente a ellos.
Para los especialistas, como también para José Quintero, representante del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), así como para Jesús Robles, coordinador internacional de Programas del Fondo de Población de las Naciones Unidas en Cuba (Unfpa), está claro que para nuestro país constituye una voluntad de Gobierno priorizar la salud y la educación sexual y reproductiva de los adolescentes y jóvenes, para influir de manera positiva en la prevención de los embarazos no deseados en estos grupos y en la práctica inadecuada del aborto.
La garantía en el caso de Cuba, dijo Robles en la inauguración de la jornada, es la voluntad política a favor de brindar amparo y protección a cada persona.
Pero el embarazo en la adolescencia es un problema de todos y de todas, cuya preocupación y ocupación debe ser multifactorial. De las instituciones, las organizaciones comunitarias, los medios de comunicación, los centros de estudio, las familias y los adolescentes.
Hay coincidencia en que el disfrute de los derechos sexuales y reproductivos sea, además de un derecho, una responsabilidad. Que las nuevas generaciones tomen sus propias decisiones, apoyadas por el resto de la sociedad.
Demostración de esa necesaria participación e implicación multisectorial en el abordaje de la problemática fue la participación, además, de representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, la Federación de Mujeres Cubanas, el Centro Nacional de Prevención de las ITS y el VIH/sida, del Unfpa-Cuba, y del mismo Cenesex con su Red de Jóvenes, entre otros organismos e instituciones.
Se impone, como remarcara la Doctora Natividad Guerrero, pensar en el embarazo en la adolescencia desde la responsabilidad de la mujer y el hombre, porque no es un asunto únicamente de las muchachas; debemos hacer una mirada desde lo masculino.
Se habló de embarazo en la adolescencia y también del aborto, un asunto que comparte la misma prioridad del Gobierno, con el propósito de llamar la atención sobre lo inadecuado de su práctica como un método de regulación de la anticoncepción, y por otro lado, cuando no quede otro camino, usar métodos más seguros, menos invasivos.
El doctor Miguel Sosa, representante del Programa de Atención Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública (Minsap), compartió con panelistas y demás participantes en el encuentro la certeza de que el abordaje del embarazo en la adolescencia es una política nacional.
La política cubana de fecundidad, abundó, tiene el propósito de estimular la fecundidad con conceptos de seguridad materna y perinatal; hacer lo posible para que una mujer menor de 16 años no tenga un embarazo ni un hijo no deseados, favorecer el embarazo en mujeres de 30 años y eliminar la práctica del aborto; que sepan que hay que evitarlo. Y para ello el Minsap aspira a una implicación mayor de todo el personal de salud en el archipiélago.
Cuba tiene un modelo de desarrollo que asegura el bienestar de su población en materia de salud, seguridad social y educación, lo cual está incluido en las políticas económicas y sociales que adopta el Estado para el desarrollo; por lo tanto estamos en condiciones de educar y preparar mejor a los adolescentes para que el embarazo no sea «tropiezo».
Como expresara Jesús Robles, nuestro país tiene suficientes reservas para atender ese desafío, y garantizar que tomando decisiones, apoyadas por el resto de la sociedad, las muchachas y los muchachos también puedan marcar la diferencia en la prevención del embarazo no deseado en la adolescencia.