Murieron cien mil por el heroico sueño de
justicia y libertad de
nuestro amado pueblo. Cien mil que no
tuvieron en la mayoría de casos ni
la presencia de
sus deudos ni un ramo
de flores que adornaran
sus tumbas desconocidas, cien mil que murieron dejando a los seis
millones de nuestro herido pueblo con
una llaga incurable y un dolor consustancial con principio pero
sin final, presente en el devenir
cotidiano de una estirpe de
valientes que de otra manera no podría sobrevivir el
martirio y la miseria al que lo
han condenado las hordas explotadoras que como
buitres a diario nos acechan llevándose en
sus garras sangrientas
lo poco que nos queda de
vida a lo cual sólo la integridad, el estoicismo y
el heroísmo de este
pueblo nos lleva a
seguir adelante.
Pocos pueblos en el mundo tienen nuestra valentía para
empujar y empujar y tratar de
buscar un halo de luz que
ilumine nuestras sendas presentes
y futuras.
Cien mil muertos para que existan apenas girones de
justicia y libertad, cien mil
muertos que nos empuja de
forma permanente a buscar
nuestra auto representación en
una nación donde los mercaderes del
dolor hacen presencia hasta en los
lugares donde menos
lo esperamos, cien mil muertos
que nos han empujado a crear, mantener y
desarrollar un partido sólido,
unido por la esperanza de construir una
sociedad donde la fraternidad,
la solidaridad, la
justicia y la paz sean los
parámetros de nuestra vida.
Es que
acaso, no sentimos
dolor por nuestros niños descalzos, desnutridos, harapientos y huérfanos de felicidad tratando de
hacer una vida limpiando parabrisas? O de nuestras niñas que aun sin llegar a la adolescencia, ausentes de vello
púbico llenan los burdeles de esta
sociedad anòmica producto del
saqueo, de la explotación y
del crimen organizado por la vetusta y
agonizante oligarquía nacional.
Tiempo de
elecciones, mira a tu alrededor
el pauperismo manifiesto en el dolor generalizado de nuestra población, tiempo de
elecciones en el cual los Judas
y Pilatos tratan de lavar
sus crímenes con discursos
vacíos pronunciados por orates
y otarios y escritos por pajarracos plumíferos y articuleros agoreros de la
calaña más ponzoñosa que país de la tierra
haya conocido.
Mirad
al horizonte y mantén viva
la esperanza de que así
como hemos sido capaces
de sobrevivir somos también
capaces de construir una patria donde el
Buen Vivir sea el producto del máximo esfuerzo
colectivo, esa patria aun ante la
negación de una derecha
recalcitrante y sin ninguna duda la
más criminal de América
Latina es la heroica militancia del partido del pueblo FMLN la
única capaz de
construirla.
No
te dejes engañar por
rapaces vestidos de
ruiseñores, por lobos
vestidos de ovejas, por
criminales procesados a lo largo
de la tierra, no te dejes engañar por quienes doscientos años
han vendido, explotado, y
ensangrentado a nuestro país.
Si
tenemos crimen organizado, violencia, atrasos educativos y
una corrupta burocracia es la vil
herencia de los cafres de la destrucción y la pobreza nacional.
En
tus manos, está el destino de la
patria, si votas por los
enemigos del pueblo no te
extrañe que desaparezcan los programas
sociales que para ellos como lo han
manifestado públicamente es nada más que un
despilfarro, si votas por
criminales no te extrañe
el regreso de
los escuadrones de la muerte, no te
extrañe que cierren hospitales, y los quinientos treinta ECOS familiares de
Salud que nuestro gobierno ha
construido, no te extrañe que
deroguen las leyes constitutivas a favor
del
pueblo productos del
esfuerzo legislativo del pueblo
mismo, no te extrañe quedarte en la oscuridad y sin
agua qué beber, no
te extrañe de
tener una muerte anunciada y predicada por los sicarios de la oligarquía.
Sin importar lo que personalmente me
pueda suceder te lo digo cuando aún es
tiempo: Abre tus ojos
al futuro una patria mejor donde
todos vivamos en paz con justicia social es
a todas luces posible, lucha por
ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario