El candidato de la derechista Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera Echenique -un empresario multimillonario, vale decir- se alzó con una ajustada victoria sobre el ex presidente y candidato de la oficialista Concertación de Partidos por la Democracia, Eduardo Frei, con el 51,6% de los votos contra el 48,4% de su contendor.
Piñera (foto) se muestra como el candidato de la derecha cool y administrativa. Acá sabemos lo que es eso, y en qué deriva: lo tenemos a Mr. Macri en la Capital. Aliado a la ultraderecha pinochetiana (dirigida por el ex candidato presidencial Joaquín Lavín) y a los sectores ultraconservadores de la Iglesia Católica, y el Opus Dei, es difícil que se puedan materializar las promesas del empresario en crear más puestos de trabajo, en tener "más estado", y acelerar los juicios a los represores de la dictadura chilena. Con esos aliados, ni mamado.
Frei no era el gran hombre de bien. Su presidencia se inscribió en el período neoliberal noventista (1994-2000), fue un fiel continuador de la línea económica trazada por Pinocho y los Chicago boys. Esta vez, quizás, querría corregir esos errores del pasado. Quizás, en verdad, estaba dispuesto a redoblar la apuesta. Pero la Concertación ya la había manqueado mucho, y ya estaba alejada de la sociedad, vista como un aparato de gerontes burócratas, una imagen totalmente verosímil. Y a eso agreguémosle que las cúpulas trataron de impedir la candidatura renovadora de Enríquez-Ominami (mal que mal, aunque su estilo no me gusta nada) y ahora están pagando una jugarreta que traicionó sus supuestos principios demócratas. Así, el discurso de esperanza y futuro de Piñera, ganó, por más que uno cree, piensa, que aunque sea más de medio Chile sabía qué estaba votando. Un porcentaje se filtró a las filas del empresario. El 11 de marzo comienza la presidencia de Piñera. Y la derecha vuelve 20 años después. Por otro lado, cabe destacar, ¿qué efectos tendrá por sobre el momento de unidad latinoamericana?. Digamos, el momento más progresista de la historia latinoamericana. Atentos, también, a las elecciones brasileñas, para las que no faltan mucho.
Un pueblo revolucionario
Los trabajadores cubanos no comen vidrio. Una vez más, los mercenarios pagados por Estados Unidos, y organizaciones como las "Damas de blanco" y "periodistas disidentes" pretendían dar al exterior la imagen de una Cuba en la cual existe represión contra la oposición y hay falta de libertades. Claro, en Cuba no hay libertad, o sea, lo que la burguesía desde que impuso su Estado de Derecho entiende por ello: libertad de mentir, de tergiversar, de travestir la realidad. Y el pueblo, único y gran testigo y partícipe de las transformaciones que la Revolución puso en marcha desde aquel heroico 1959, defiende sus conquistas, defiende sus derechos, su soberanía. El video muestra, a las claras, como estos personajes de la contrarrevolución son subsidiados por yanquis y europeos, deseosos por destruir el socialismo, donde sea que esté, e imponer sus cátedras de democracia y desarrollo, al estilo liberal, y que como ahora, sigan habiendo quienes crean en esas estupideces, en esas aseveraciones falaces.
Al enemigo hay que combatirle con ahinco, con mucha firmeza, como es necesario. Desde acá, este blog intenta ayudar a combatir las mentiras y la manipulación mediática imperialista. Para que no sólo sea el pueblo cubano, sino también los pueblos del mundo, quienes no comamos vidrio.

