A fines de enero de
2013 la red social Twitter informó que el Ejecutivo de Estados Unidos es
el país que más datos privados de sus ciudadanos pide: 815 de las mil
nueve solicitudes gubernamentales de acceso a información personal a
escala global durante el segundo semestre de 2012. El buscador Google
también confirmó que en el primer semestre de 2012 recibió 7.969
solicitudes de agencias como el Buró Federal de Investigaciones (FBI)
para acceder a cuentas personales de correos electrónicos.
De
acuerdo con las estadísticas de Twitter, el 20% de las peticiones de
Washington se hicieron sin avisar a los usuarios, vulnerando de esta
manera su derecho a privacidad y a la libertad de expresión. La red
social subrayó que la mayoría eran demandas de información de
direcciones de correo electrónico relacionadas con el número IP de
varios individuos.
Los reportes de Twitter y Google, sumados a la
prórroga de la vigencia de la Ley de Vigilancia a la Inteligencia
Extranjera (FISA) que permite el control de las comunicaciones de los
ciudadanos norteamericanos sin una orden judicial, evidencian una vez
más el aumento de la vigilancia online por parte del gobierno
estadounidense en los últimos años.
El 28 de diciembre de 2012 el
Senado norteamericano extendió por cinco años la posibilidad de las
autoridades de vigilar a sospechosos de terrorismo sin autorización
judicial. Pese a las exigencias de miembros del Comité senatorial de
Inteligencia, las autoridades federales brindaron muy pocos detalles
sobre cómo el gobierno de Barack Obama implementará el estatuto y contra
quiénes se utilizará.
El senador demócrata por el estado de
Oregon Ron Wyden trató sin éxito de introducir una enmienda para obligar
a las agencias de inteligencia a informar al público y al Congreso
sobre la forma en que se implementará este estatuto. De ahí que la Unión
por las Libertades Civiles de Estados Unidos denunció que la ley es
inconstitucional porque viola los derechos individuales de los
ciudadanos norteamericanos.
De otra parte, a mediados de marzo de
2013 el diario The Wall Street Journal reportó que el gobierno de
Estados Unidos promueve un proyecto de ley que ampliaría el acceso de
los servicios de inteligencia a los datos bancarios de los ciudadanos en
caso de amenaza a la seguridad nacional. Según un documento del
Departamento del Tesoro, la Red de Combate al Crimen Financiero (Fincen,
en inglés) podría obligar a las compañías a informar sobre clientes
sospechosos. De 2003 a 2011 los bancos y otras firmas del sector
presentaron más de 110 mil informes sobre supuestas actividades
ilegales, la mayoría sobre lavado de dinero o transacciones demasiado
grandes, precisó The Wall Street Journal.
Además, esta semana el
diario norteamericano The Washington Post y el británico The Guardian
confirmaron la existencia de un programa de vigilancia ultra secreto
codificado como PRISM, establecido en 2007, a través del cual la Agencia
Nacional de Seguridad (NSA en inglés) tiene acceso directo a datos de
usuarios de grandes consorcios de Internet tales como Apple, Microsoft y
Yahoo.
El Washington Post tuvo acceso a un texto digital de una
presentación interna para analistas de la Dirección de Inteligencia de
Comunicaciones de la NSA, el cual revela que el nuevo instrumento es la
fuente principal de los informes secretos diarios que se proporcionan al
presidente Obama. La NSA y el FBI extraen audios, vídeos, fotografías,
correos electrónicos y documentos, así como conexiones que les permiten
seguir de cerca los contactos y actividades de los usuarios.
Los
datos obtenidos a través del programa secreto estarían presentes en al
menos uno de cada siete reportes de inteligencia de alto nivel, y las
compañías que participan en las operaciones son Microsoft, Yahoo,
Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube, Apple.
El
fundador de Facebook Mark Zuckerberg aseguró que los datos de los
usuarios de la red social están protegidos de todo fisgón externo,
mientras que el cofundador de Google Larry Page negó que el buscador
permita al gobierno estadounidense o a cualquier otro realizar labores
de espionaje a través de sus servidores. Sin embargo, días antes el
presidente ejecutivo de Google Larry Page y su director legal David
Drummond admitieron que proporcionan datos de usuarios a los gobiernos,
pero de conformidad con la ley.
Tras corroborar la información,
The New York Times develó que muchas empresas cooperan con los programas
de vigilancia del gobierno, e incluso accedieron a desarrollar medios
técnicos más eficientes para compartir datos personales de los usuarios
extranjeros. Estas prácticas demuestran que el gobierno y las empresas
tecnológicas coordinan operaciones de espaldas al público. Según una
fuente citada por el rotativo neoyorquino, en los últimos meses el jefe
del Estado Mayor Conjunto Martin E. Dempsey viajó a Silicon Valley para
reunirse con los ejecutivos de Facebook, Microsoft, Google e Intel para
coordinar sofisticados proyectos.
Se supo, por ejemplo, de las
actividades del sitio IllegalAlienReport.com que emplea tecnología de
punta para rastrear, ubicar e identificar a inmigrantes indocumentados.
La web acumula una extensa base de datos -fotografías personales,
domicilio y lugares de trabajo- de presuntos inmigrantes sin papeles
mediante un Sistema Electrónico de Rastreo y Monitoreo de Amenazas a la
Seguridad Fronteriza en Estados Unidos y otros 21 países. (1)
Obama igual o peor que BushDurante
el gobierno del presidente George W. Bush fueron frecuentes los casos
de vigilancia ilegal a los ciudadanos norteamericanos y Obama prosiguió
con este tipo de prácticas amparándose en la Ley de Vigilancia de
Inteligencia Extranjera. Esa disposición de 1978 fue ampliada por la
Sección 215 de la Ley Patriota, que el Congreso aprobó después de los
ataques terroristas del 9 de septiembre de 2001.
Esto indica que
la política de espionaje contra los ciudadanos estadounidenses, junto
con los asesinatos selectivos con drones y las detenciones indefinidas
de supuestos terroristas, continuarán en el segundo mandato del
presidente Obama, advirtió a principios de año el centro canadiense de
investigaciones Global Research. (2)
Según Global Research, estas
acciones están fuera de la supervisión legislativa o judicial en
Estados Unidos, constituyen un ataque contra el derecho a la privacidad,
y no muestran signos de debilitamiento para los próximos cuatro años de
mandato del gobernante demócrata. Y es que el espionaje se percibe como
algo habitual en la política del país, y apenas se escuchan voces de
denuncias sobre el tema. La institución canadiense recuerda que pasó
inadvertida la aprobación de la ley FISA el 28 de diciembre del año
pasado por una votación de 73 a 23.
A fines de enero de 2013 el
Departamento de Defensa de Estados Unidos aprobó una expansión de sus
capacidades para realizar operaciones ofensivas de guerra cibernética en
los próximos años. El Cibercomando del Pentágono, establecido en 2010,
cuenta actualmente con 900 empleados civiles y militares, y en el futuro
cercano tendría casi cinco mil funcionarios. The Washington Post
informó que el jefe del Cibercomando, general Keith B. Alexander, es
también director de la NSA encargada del espionaje de las comunicaciones
electrónicas.
En la actualidad legisladores de ambas cámaras del
Congreso evalúan el proyecto Cyber Intelligence Sharing and Protection
Act (CISPA) que amenaza con invadir la privacidad de los norteamericanos
porque permitiría al gobierno espiar las comunicaciones electrónicas,
incluyendo transacciones bancarias y mensajes privados. Si la propuesta
se convierte en ley, la Casa Blanca tendría vía libre para investigar
cualquier cuenta de usuario considerado “sospechoso”.
A mediados de
marzo de este año, la jueza Susan Illston del estado de California
calificó de inconstitucionales las leyes que permiten al gobierno
solicitar datos confidenciales a compañías telefónicas y otros negocios
sobre sus clientes porque violan la primera enmienda de la Constitución y
los principios de la separación de los poderes gubernamentales.
Los
agentes del FBI comenzaron a emitir las cartas, que no requieren la
aprobación de un juez, después que el Congreso aprobó la Ley Patriota.
En 2007 el Departamento de Justicia detectó violaciones en el uso de ese
tipo de solicitudes. Según los últimos datos oficiales disponibles, en
2011 el FBI envió 15.511 solicitudes escritas de información personal
sobre al menos 7.200 clientes de compañías telefónicas, bancos y otras
entidades privadas.
Illston observó que el FBI exige casi siempre
a sus fuentes mantener en secreto los intercambios de información, pero
el gobierno no ha podido demostrar que esa política intrusiva realmente
es necesaria para garantizar la seguridad nacional. Por tanto, la jueza
consideró que los pedidos crean un peligro demasiado grande y
restringen de forma innecesaria la libertad de expresión, e instó al
Ejecutivo a cesar de emitir cartas secretas, reportó el diario The Wall
Street Journal.
Illston ordenó al FBI abstenerse de emitir ese tipo
de requerimientos, pero pospuso aplicar la cuestionada medida por un
plazo de 90 días a fin de que el Departamento de Justicia pueda apelar a
las instancias jurisdiccionales correspondientes.
No obstante,
el presidente Barack Obama defendió la legalidad y legitimidad de los
controvertidos programas de espionaje como una herramienta en la lucha
contra el terrorismo, y su gobierno justificó también la revisión de los
registros telefónicos de los usuarios. Dicha declaración tuvo lugar
luego de que el diario británico The Guardian descubrió la existencia de
una orden judicial de cuatro páginas que obligó a la compañía
telefónica Verizon proporcionar diariamente información sobre todas las
llamadas en su sistema dentro de Estados Unidos y en otros países.
En
abril de este año el juez del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia
Extranjera Roger Vinson exigió a la telefónica Verizon entregar a la NSA
datos diarios de los registros de llamadas entre Estados Unidos y en el
extranjero, incluyendo conexiones locales de millones de personas, sin
tener en cuenta si han cometido algún delito. Inclusive periodistas de
la agencia The Associated Press (AP) y la cadena FoxNews fueron espiados
por las agencias de inteligencia. (3)
El gobierno de Obama
obtuvo la autorización amparándose en una sección de la Ley de
Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que permite al gobierno obtener
secretamente “cosas tangibles” como los registros de clientes de una
empresa, confirmó The New York Times el 6 de junio. Calificado de Top
Secret, el documento era uno de los mejor guardados por el gobierno y su
divulgación ocurrió en medio del furor causado por las tácticas
agresivas de la administración Obama en sus investigaciones sobre fugas
de información, aseguró el periódico neoyorquino.
Aunque se desconoce
si Verizon es el único operador telefónico implicado, se trata ya del
asalto más grande a la privacidad de los ciudadanos, pues la NSA cometió
una clara violación de la ley, afirmó Kate Martin del Centro de
Estudios de Seguridad Nacional.
The New York Times y otros medios
de prensa informaron que funcionarios gubernamentales ofrecieron 13
audiencias y reuniones informativas a los miembros del Congreso desde
2009, en las cuales explicaron la amplia autoridad que alegan tener para
controlar los registros electrónicos aduciendo fines de seguridad
nacional.
De esa forma la Casa Blanca refutó las versiones de
legisladores demócratas y republicanos que declararon no conocer los
programas de espionaje gubernamentales en Internet y redes telefónicas.
Sin embargo, el senador demócrata Richard J. Durbin de Illinois
argumentó que son muy pocos los legisladores que participan en reuniones
informativas sobre el tema, y solo los más altos dirigentes se
mantienen totalmente al corriente de las actividades de inteligencia.
Lo
cierto es que al menos 16 agencias de espionaje de Estados Unidos
emplean sistemas de escuchas y control de Internet que violan las
libertades civiles, pero según el director Nacional de Inteligencia de
Estados Unidos James Clapper “mucho de lo que la gente está viendo y
leyendo en los medios está bastante exagerado”.
Es más, Clapper
solicitó al Departamento de Justicia la apertura de una investigación
penal sobre las filtraciones que desenmascararon a los programas de
vigilancia electrónica. En declaraciones a la cadena de televisión NBC,
el funcionario calificó de “desgarrador” lo que sucede por el enorme
daño que le hace a las capacidades de inteligencia y atacó a los medios
de prensa por “las imprudentes revelaciones” sobre los programas de
vigilancia desarrollados por el gobierno.
Notas:1. La
base de datos se nutre de reportes de personas que trabajan, conviven o
conocen a inmigrantes, así como informes de autoridades, fichas de
trabajadores emigrantes buscados por reingresar al país o estar
involucrados en crímenes y otros delitos, detalló el diario La Raza de
Chicago. La página diseñad por un publicista mediante motores de
búsqueda en Internet para dar información a quienes desean identificar y
ubicar “extranjeros ilegales”, conocer las empresas que los contratan y
saber quiénes trafican con ellos, ha reportado un total de 140
indocumentados en Estados Unidos. La página incluye además un foro de
discusión, una tienda de venta de “souvenirs” que denuncian o repelen la
inmigración indocumentada. El sitio trabaja prácticamente en forma
anónima y sólo proporciona como información de contacto un apartado
postal en Portland, Oregon. Su dirección de Internet fue registrado en
Panamá por una fundación privada no identificada.
2. En junio de
2012 la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó el cohete Atlas V desde
Florida para poner en órbita un satélite secreto de la Oficina Nacional
de Reconocimiento (NRO en inglés), adjunta al Departamento de Defensa.
Según varios medios de prensa, se trata del NROL-38 y supuestamente
estará destinado a las comunicaciones. Su lanzamiento es el segundo de
los cuatro previstos en el año por la NRO, que antes ubicó otros 17
satélites militares en el espacio. A principios de 2012 la revista Wired
informó de varios programas secretos con alta tecnología que el
Ejército estadounidense implementa en varios lugares del mundo, entre
ellos el submarino Jimmy Carter capaz de deslizarse hacia puertos
extranjeros sin ser detectado e incluso interceptar las fibras ópticas
submarinas para escuchar los canales de comunicación de los países que
Washington considera enemigos. También se mencionó al avión experimental
X-37, una nave robótica de nueve metros que recorre el planeta,
tecnologías para interferir señales de radio y la denominada Bestia de
Kandahar, un equipo encubierto con poder para evadir radares y disparar
armas de microondas.
Una reciente encuesta realizada por el diario
The Hill evidenció que la mayoría de los estadounidenses considera que
Obama mantiene una política similar o peor a la de su antecesor George
W. Bush. La pesquisa destacó que 37% de los interrogados señala que el
mandatario es peor, mientras 15% estima que existen pocas diferencias
entre ambos.
3. La orden emitida a petición del FBI el 25 de
abril y efectiva hasta el 19 de julio plantea explícitamente que no
busca información sobre el contenido de las llamadas o de quién posee
las líneas telefónicas que hacen las llamadas. La orden dice que nadie
está autorizado a revelar la existencia de los registros telefónicos de
búsqueda sin permiso del director del FBI.
Con información de Prensa Latina, AP, BBC y Reuters. Fuente:
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2013060902